Qué es la alimentación de kilómetro 0?

La alimentación de ‘kilómetro cero’ es aquella que se basa en el fomento y la adquisición preferente de productos locales procedentes de un radio inferior a 100 kilómetros de distancia del punto de distribución respecto al consumidor.

Es una tendencia que nació en Estados Unidos en los años setenta y que entró en Europa a finales de los ochenta desde Italia con el movimiento “Slow Food” que perseguía la sostenibilidad alimentaria, que la comida fuera sano y bueno para ti, bueno para el agricultor y bueno para el medio ambiente.

El objetivo de la alimentación kilómetro 0 es favorecer las economías locales y los cultivos variados y de temporada.

Algunas de las ventajas que ofrece este tipo de consumo son:

  • Fomenta la economía local y ayuda a los pequeños productores.
  • Menor impacto medioambiental por la menor distancia que atraviesan los alimentos.
  • Menor gasto energético y económico en el transporte.
  • Fomenta la producción de platos típicos estacionales.
  • Ayuda a la conservación de especies vegetales autóctonas.
  • Son productos que no han sido sometidos a tratamientos para retrasar su descomposición y por tanto están frescos y naturales cuando el consumidor los adquiere.

Según Gustavo Duch, coordinador de la revista Soberanía Alimentaria, Biodiversidad y Culturas, existen muchas razones para decantarse por los alimentos de proximidad: “se trata de una prioridad para la salud del planeta, porque reduce las emisiones de dióxido de carbono ; pero a su vez permite evitar el agotamiento de recursos finitos y contribuye a mantener a nuestro alrededor un tejido agrario vivo, que fomenta la salud del territorio y de nosotros mismos “.